sábado, 12 de octubre de 2013

#009 Mi primera clase de salsa en Carcassonne.


Camino de Pau
Me siento un poco raro al coger mi mochila y mi cartel y plantarme en direccion de mi proxima ciudad. Como si hubiera hecho autostop toda mi vida, sonrio y saludo a los conductores que me miran con todo tipo de gestos. Desde los que ni cruzan la mirada hasta los que se lamentan porque van en otra direccion. 

De nuevo, en mi viaje a Carcassone, no tardaron mucho en recogerme. Esta vez fue una chica que me dejo en una gasolinera donde, inmediatamente, me recogio un chaval en direccion Montpellier. Como no iba a mi ciudad, me dejo a las afueras y tuve que andar unos kilometros hasta el centro.

Apenas llevo nada en la mochila, pero pesa y llegue con la camiseta empapada (antes de ir a Asia me quitare peso de encima). Cuando encuentro el centro de informacion de turismo pregunto por lo mismo de siempre: Internet gratis y baños publicos. Para los mochileros con poco presupuesto esto es esencial, sobre todo porque, en mi caso, estoy constantemente solicitando sofa en la web de Couchsurfing. En Carcassone, pude usar internet en un albergue (con el carnet alberguista que cuesta 13 euros al año) y en la biblioteca gratis.

Castillo Carcassonne
Cyrill, el CS que me acogio en Carcassonne, tiene una hermosa casa donde vive de vez en cuando con sus hijas, ya que esta separado y comparte la custodia. Los dias que esta solo hospeda a gente en sus habitaciones libres. El dia que yo llegue eramos seis. Dos franceses, dos argentinas y una finlandesa. Cenamos juntos como una pequeña familia y nos jugamos en un torneo al ping-pong quien recogia los platos. Al dia siguiente  visite de nuevo la ciudad, pero no da para mucho mas, asi que Cyrull me propuso ir con el a clases de salsa. Una chica de Canada, tambien de CS, se vino con nosotros y nos lo pasamos genial. Tengo que repetirlo. En casa de Cyrull cocine mi tercera tortilla española de lo que va de viaje y el, a cambio, hizo una tarta de manzana.

El canal y la catedral al fondo, Narbonne
Narbonne esta a la costa, pero el mar esta a veinte kilometros. Dicha distancia me la recorri junto a Fed, mi CS, en bicicleta y he de decir que termine con el culo destrozado. La ciudad, de nuevo, es pequeña. Catedral gotica, calles peatonales, un interesante mercado, de charcuteria, fruterias y especialidades en queso, y terrazas por doquier. Sin duda no me siento extraño en el sur de Francia porque tienen similar cultura que en España. Lo mejor de hacer CS es que vives con un local y, en este caso, Fred me llevo a un bar que solo abre los dias en que estuve y donde venden cerveza artesanal por dos euros.

Fred ha sido un gran encuentro porque ha estado en la India y Nepal. Me ha dado consejos e, incluso, un contacto. Todavia me queda mucho viaje, pero seguro que lo utilizare.

Camino la playa en bici, Narbonne

La proxima semana estare cerca de Montpellier trabajando por alojamiento en una casa rural. No se exactamente lo que hare, asi que lo contare en el proximo capitulo.




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