jueves, 30 de noviembre de 2017
jueves, 14 de julio de 2016
#Si no viajo, leo... Ebano. Ryszard Kapuscinski.
En la literatura de
viajes hay muchos tipos de libros, como por ejemplo los que escriben
sus viajes personales de su vuelta al mundo llenas de aventuras y
anécdotas; o como las publicaciones de los periodistas, que, o bien,
se han especializado en viajes, o bien, son corresponsales en países
lejanos. En este último grupo se encuentra uno de los más
importantes periodistas y corresponsales en África. Kapuscinski,
polaco de nacimiento y con unos genes llenos de vitalidad y ganas de
meterse en el meollo de las historias que convirtió su libro ébano
en una obra de culto o, quizás, la historia le ayudó a que así
fuese, sin menospreciar una extraordinaria pluma que nos plasma las
sensaciones de tal modo que parece que estés viviendo, sintiendo u
oliendo la atmósfera al leerlo.
Ébano es una de
las obras más importantes de la literatura de viajes, por lo que es
posible que no te esté descubriendo nada si eres aficionado a este
género, pero para los lectores que no se hayan acercado al autor
polaco es la mejor elección para empezar a conocerle. Kapuscinski
fue corresponsal en África en las décadas de los 60 y 70, por lo
que gracias a eso, que es a lo que me refería antes, vivió una
época plagada de golpes de estado, y a un espíritu aventurero se
recorrió el continente africano de arriba a abajo en el momento más
álgido de su historia. Es cierto que, por desgracia, a estos países
les cuesta mucho arrancar y salir de ese pozo en el que le metieron
los colonizadores y fue, precisamente, Kapuscinski testigo de ver a
los primeros países africanos en independizarse de sus dominadores.
No con buenos resultados, como explica el autor.
África es extensa y muy
interesante, a pesar de que solo nos traigan noticias malas está en
constate cambio como nos explica el autor. El continente es grande y
cualquier paso que dan, por pequeño que sea, es destacable. Cada
capítulo del libro acompañamos al autor de una punta a otra y nos
cuenta en primera persona el ritmo africano. Un ritmo muy diferente
al que vivimos en Europa y en el que hay que tener una sobredosis de
paciencia.
lunes, 30 de mayo de 2016
#Si no viajo, leo... Una declaración de intuiciones de Álvaro Neil
“Reflexiones de un
payaso tras más de once años recorriendo el mundo en bici”. Este
es el resumen que hace Álvaro Neil, conocido como biciclown, en la
portada de su libro. Si esa reseña no te ha enganchado, no sigas
leyendo, no te va a interesar el libro y vas a perder un precioso
tiempo de tu vida. De eso precisamente habla Álvaro en su libro.
Desde que hice mi viaje
mochilero me han atraído cada vez más, casi como una obsesión, cualquier
historia de viajes largos. No hay más que ver la lista de mis
lecturas. Me da igual que sean mochileros o no, nómadas a pie, en
coche, en moto, a caravana o en bicicleta, como Álvaro, que un buen
día, allá en el 2004, empezó a pedalear y lleva así diez años
viviendo de un lado a otro y ganándose la vida como clown, es decir,
payaso, por eso se hace llamar “biciclown”.
Ha escrito varios libros
y realizado varios documentales, pero este último relato no
viene a contarnos sus aventuras en algún país de Asia, ni alguna
anécdota de su periplo en la bicicleta o si ha pinchado y se ha
quedado tirado en el fin del mundo. Su décimo aniversario como
nómada ha querido hacer una pausa, un reposo de su larga vida encima
de la bicicleta, y nos deja unas reflexiones de la vida. Sin ser
pretencioso ni dar lecciones a nadie, nos cuenta, con la experiencia
de una persona que ha dormido en multitud de ocasiones mirando a las
estrellas, las conclusiones a las que ha llegado a estas alturas de
viaje, o de vida, porque su vida es un viaje.
Podría decir que no es
un relato de viajes, pero sí lo es, es un viaje al interior del ser
humano, un viaje a las entrañas del por qué y, con las experiencias
de sus más de diez años de aquí para allá, nos trae este regalo
resumido en unas páginas, por cierto, muy bien editadas. Sus
seguidores le han querido ayudar y, entre unos y otros, han hecho un
libro especial, como la historia que nos cuenta “biciclown”.
Yo pude comprar el libro
junto a unos imanes cuando hizo el crowdfunding. Ahora puedes
adquirirlo en su web por 15,60 euros.
lunes, 16 de mayo de 2016
Pueblos de Guipúzcoa
Una ruta por pueblos de Guipúzcoa que merecen mucho la pena, no solo por su historia sino porque tienen una cultura y una gastronomía sublime. Siempre hay una excusa para visitarlos.
1. Oñati
Al llegar al pueblo, pregunté a un lugareño un sitio donde comer (este fue el tripadvisor de toda la vida) y el hombre, que tenía ganas de hablar, empezó a darnos consejos sobre qué visitar en los alrededores y nos preguntó si ibamos a ir a visitar el monasterio de Aránzazu. No teníamos ni idea de este sitio. Tras visitarlo, nos quedamos un poco perplejos al verlo.
![]() |
| Santuario de Aránzazu, Oñati, Guipúzcoa. |
2. Hondarribia (Fuenterrabía)
Según nos contó la dueña de la casa rural donde nos hospedamos, hay una fiesta popular en la que las peñas (solo de hombres) eligen a una mujer que sale en el desfile con ellos y se encarga de pagarles la comida a todos (a veces les sale por un ojo de la cara la cuenta), pero algunas mujeres pidieron igualdad en las fiestas y se montó la de dios.
| Hondarribia, Guipúzcoa. |
Para mí este pueblo está asociado a la canción de Barricada. El pueblo es una carretera que sigue la orilla del río junto a la montaña. Peculiar al menos.
![]() |
| Pasaia, Guipúzcoa. |
Menos mal que nos acercamos en pleno mayo y estaba el cielo nublado. Si ya nos costó aparcar en estas fechas, no me quiero imaginar hacerlo en plena temporada alta. La playa es su mayor atractivo, además de que Arguiñano, el pintoresco cocinero televisivo, tiene su restaurante a pie de arena. A la izquierda del horizonte se ve Getaria.
| Zarauz, Guipúzcoa. |
Para la camarera donde nos tomamos unos txacolís era una simple playa, pero los acantilados que tiene Zumaya no son de lo más normal. Las placas arquitectónicas que reúne en un pequeño espacio son espectaculares. No había visto nada similar.
| Playa de Zumaia, Guipúzcoa. |
Hablar de Loyola es hablar de su santuario y, sobre todo, de su basílica. Será mi falta de cultura, pero desconocía esta barbaridad. El conjunto arquitectónico y escultural que tiene la basílica es digno de visitar. El pueblo está entre Azpeitia y Azcoitia.
![]() |
| El Santuario de Loyola. |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Entradas populares
-
A Coruña En cuatro días me planifiqué un viaje “on the road” por Galicia. Alquilé un coche en Valladolid y me fui a A Coruña dond...
-
Mostar, Bosnia Herzegovina. Bosnia Herzegovina fue uno de los países que más sufrió durante la guerra. Tanto Sarajevo como Mostar ...
-
Mi nueva sección en la web serán los libros relacionados con viajes. Espero que os enganchen tanto como a mí. "Un millón de ...
-
Topkapı y Ayasofia, Estambul. Caminar por Estambul es como hacerlo por el rastro en Madrid, por lo que podríamos decir que la capit...
-
En la literatura de viajes hay muchos tipos de libros, como por ejemplo los que escriben sus viajes personales de su vuelta al mundo l...



